Dustin Hoffman at 87 Reveals 7 Actors He Never Wanted Around
Las historias menos conocidas de Dustin Hoffman
A sus 87 años, Dustin Hoffman continúa siendo uno de los actores más emblemáticos y respetados de Hollywood, reconocido por sus interpretaciones profundas y su dedicación al arte del cine. Sin embargo, recientes revelaciones han mostrado un lado más oscuro y conflictivo del actor.
Hoffman es famoso por su obsesión por la autenticidad en sus actuaciones, a veces cruzando límites considerados inapropiados. En el rodaje de Kramer vs. Kramer, por ejemplo, golpeó a Meryl Streep de manera inesperada durante una escena emocional, para lograr mayor realismo. Ella posteriormente expresó que aquello fue un acto de manipulación emocional.
Su carácter también afectó a colegas y directores. Sydne Pollock, director de Tootsie, describió trabajar con Hoffman como “montar un tornado”, ya que el actor cuestionaba todo y reescribía líneas en el set, generando un ambiente tenso, que incluso llevó a Pollock a pensar en abandonar el proyecto.
En los años 90, una joven dramaturga fue víctima de una propuesta inapropiada por parte de Hoffman durante una reunión de trabajo. La indiferencia de ella hacia este comportamiento solo salió a la luz en 2017, revelando la influencia que ejercía sobre talentos emergentes y su uso de su poder para amedrentar a quienes estaban en desventaja.
Otras voces, como la de su coprotagonista en Tootsie, Terry Gar, y actores como John Malkovich, describen a Hoffman como controlador y autoritario en los rodajes, mientras que testimonios de empleados en sus sets muestran un patrón de bromas groseras y comentarios inapropiados hacia mujeres jóvenes.
Por ejemplo, Anna Graham Hunter, pasante en 1985, relató haber sido objeto de comentarios despectivos y bromas que la hicieron sentirse incómoda, experiencia que mantuvo en secreto por décadas.
Mientras que su talento y éxito son indiscutibles, las historias sobre su comportamiento muestran un costo humano considerable. La complejidad del legado de Hoffman invita a reflexionar sobre los límites del compromiso artístico y las implicaciones del ego y el control en la industria del cine.